RELATOS – CASO NAHÍM ISAÍAS – FINAL

SECUESTRO DE NAHÍM ISAÍAS: EJECUCIONES EXTRAJUDICIALES, DETENCIONES Y TORTURAS

 

Declaraciones a la prensa del Ex Presidente León Febres-Cordero

 

Los discursos posteriores al evento de La Chala, señalan con claridad la posición del entonces Presidente de la República León Febres Cordero de no negociar con los secuestradores. La intervención armada sobre La Chala, de acuerdo al entonces presidente era:

“Incursionar a través de la acción de un grupo altamente especializado y sofisticado de nuestras Fuerzas Armadas antiterroristas. Trabajo que, como ustedes comprenden, y comprende el pueblo ecuatoriano, entraña graves riesgos para el secuestrado. Pero era la única postura ¡no liquidar nuestra soberanía ecuatoriana!, frente al avasallamiento que era objeto por parte de extranjeros. Y para no permitir que se pisotee la conciencia de todo el pueblo del Ecuador”.

Días después de la incursión en La Chala van rindiendo las declaraciones los detenidos por el plagio de Isaías, en todos las declaraciones están como agentes investigadores los policías Abraham Correa, Alberto Revelo, Marcelo Vega y Leonardo Brito, los mismos que infligieron torturas a Juan Cuvi, Patricio Baquerizo, Fernando Carmona y Henry Guevara. El miércoles 11 de septiembre de 1985, luego de nueve días del episodio de La Chala, aquellos que fueron detenidos a lo largo de la búsqueda del banquero, fueron llevados ante una autoridad civil. Patricio Baquerizo fue, vendado, a declarar frente a la Fiscal, Guadalupe Manrique Rossi ante quien le exigieron que firmara una declaración:

“´No, yo tengo que leerla para firmarla, si yo no la leo no la firmo`. Entonces ahí estaba Abraham Correa, tanto me acuerdo porque empieza a golpearme; me aplica el teléfono, me comienza a golpear, pide que le traigan la funda. Entonces yo increpé a la fiscal, yo le digo: ´Usted es la autoridad y entiendo que delante de usted ni pueden, ni deben golpearme`. Entonces ella lo que dice es: ´Más le vale firmar – me dice-, firme y no se haga problema`. Entonces yo le dije: ´Yo no voy a firmar, si yo no leo no firmo`. Tanta insistencia, tanto golpe, de ida y vuelta y todo lo demás, resuelven que me saquen la venda y me dejan leer mi declaración. Entonces me dejaron leer mi declaración, debo reconocer que lo que me querían hacer firmar era como realmente yo había hecho mi declaración”.

En igual forma, Juan Cuvi declaró que fue llevado ante la misma fiscal y remarcó que también pretendían hacerle firmar una declaración falsa y que fue agredido frente a la misma autoridad civil:

“A mí me presentaron frente a Guadalupe Manrique, me presentaron esposado, me apalearon y no firmé, y yo no firmé, mi cuerpo no podía, y me dio firmando un policía, me falsificó la firma. Pero es que yo los brazos los tenía muertos, inútiles, no podía mover las manos, nada, nada. Y entonces, primero, yo no quise firmar, porque además había una cantidad de cosas que yo no había declarado; me leyó ahí alguien, y yo le dije, yo no he declarado lo que está ahí, y me dijo: ´¡Chucha, firma, ya no nos hagas perder el tiempo!`, y estaba delante de Guadalupe Manrique, ella era Fiscal del Guayas en esa época”.

El 12 de septiembre de 1985, diez días después de lo acontecido en La Chala trasladaron a la Penitenciaría del Litoral a Juan Cuvi, Hilda Astudillo, Gardenia y Patricio Baquerizo. Inicialmente, a este último lo embarcaron en una patrulla con Germán Sarmiento, fue la última vez que conversó con él. Luego vino una contraorden para que lo bajaran de esa patrulla y lo subieran junto a Juan Cuvi, en otro auto policial. Partieron hacia la Penitenciaría. En el primer convoy iba Hilda Astudillo y Gardenia Baquerizo. Son conocidas y contradictorias las versiones de los hechos que casi inmediatamente de haber partido los dos convoyes, se produjeron en contra de los colombianos Germán Sarmiento y Alfonso Benavides quienes fueron ejecutados en un supuesto enfrentamiento por intento de fuga, según la versión policial. Patricio Baquerizo cuenta que ya en la penitenciaría, alrededor de las 4 de la mañana se enteró de lo sucedido. Además afirmó que en una de las entrevistas públicas de Arturo Jarrín, éste había denunciado que el informe de lo sucedido con los colombianos muertos lleva rúbrica del capitán Galo Miño (muerto en el enfrentamiento donde cayó abatido Hamet Vásconez, miembro de la cúpula de AVC, el 11 de septiembre de 1986), documento que afirma lo siguiente:

“A consecuencia de los disparos que nos realizaron, el conductor del vehículo en que nos encontrábamos perdió el control del mismo y nos estrellamos contra unos montículos de piedras y una alcantarilla sin poder iniciar la persecución. Inmediatamente procedimos a salir del vehículo para disparar contra el trooper que nos atacó, el mismo que se daba a la fuga por la Av. Juan Tanca Marengo con dirección a la vía Daule; al mismo instante el detenido SARMIENTO que se encontraba en el asiento delantero trataba de darse a la fuga aprovechando la circunstancia, saliendo en precipitada carrera, con el animo [sic] de internarse en los matorrales, inmediatamente procedimos a realizar disparos contra él, quien a consecuencia de estos [sic], falleció en el lugar anteriormente mencionado. Como resultado de los disparos que nos realizaron resulto [sic] con un impacto en la cabeza el detenido BENAVIDES, el mismo que se encontraba en el asiento posterior del patrullero”.

Existiendo otro parte elaborado por el capitán Francisco Gavilanez Pico, donde confirma las ejecuciones de Alfonso Benavides y Germán Sarmiento. Los mencionado se refuerza con el informe del Departamento de Estado de Estados Unidos, relacionado con una conversación mantenida por una autoridad de la embajada norteamericana con Carlos Pareja, el 12 de septiembre de 1985 en la que éste último, refiriéndose a los dos miembros del M-19, le habría expresado lo siguiente: “Pareja dijo que el gobierno del Ecuador nunca tuvo la intención de matar cualquier terrorista. Añadió que estos terroristas, fácilmente pudieron ser asesinados en la misma casa donde había sido ubicado Isaías o en el hospital, donde uno de ellos estaba siendo operado…”.

Después del desenlace que tuvo el operativo llevado a cabo en La Chala se emitieron propagandas publicitarias ofreciendo cinco millones de sucres por la captura de Arturo Jarrín, Justina Casco, Edgar Frías, Fausto Basantes. Justina Casco, esposa de Edgar Frías, aparecía como líder, sin siquiera pertenecer a AVC; en Guayaquil, según ella refiere, se sentía un intenso ambiente de persecución y, en ese marco, la Policía la relacionó con el secuestro de Nahím Isaías.

“A fines de octubre ya empezaron a salir los spots, se vivía en Guayaquil una encarnizada ofensa para todos los guayaquileños; a partir de las diez de la noche usted pasaba, era como que estaba cercado el sitio; cuando la Junta Militar andaba se sentía un ambiente de persecución. Ya no me sentía segura en ningún lado. Había psicosis colectiva”.

En ese mismo año, 1985, Justina Casco huyó junto con su esposo hacia al Perú, sin sus hijos, donde unos parientes con los cuales había hecho contacto. En enero de 1987 su suegra viajó con sus nietos para que se reunieran con sus padres, con quienes fueron de vacaciones a un pueblo al norte de Lima, a una playa llamada Pucusana.

El 5 de marzo de 1987, en la localidad de Pucusana, fueron detenidos por la Policía de Investigación del Perú (PIP). “Sacaron su revólver, de ahí nos detienen, de ahí nos separaron me llevaron a mí con los niños y a Edgar se lo llevaron en otro carro y a mi llevaron a la casa que estaba ahí cerca no más, me llevaron me hicieron preparar un bolso”.

Su mayor temor era que la desaparezcan. “Entonces yo pensé se van a poner de acuerdo con los de la Policía allá; nos desaparecen y ¿a quién le preguntan si nosotros estábamos solitos ahí? Entonces yo aproveché para darle la dirección a un vecino, un teléfono para que él se comunicara con una pariente y les avisara que ya nos habían detenido”.

Las versiones sobre su detención no son claras, en una nota periodística se afirma: “Una investigación de rutina, por libretas electorales fraudulentas, activó los teletipos entre Lima y Quito. La policía peruana, en efecto, detuvo a Edgard Antonio Frías y a su esposa, Justina Casco Astudillo por portar documentos falsos”. Justina Casco señala que al momento de su detención los agentes peruanos no les explicaron el motivo. “No nos dijeron nada, simplemente: ´Qué están haciendo acá, cuánto tiempo tienen aquí`. Yo le pregunté: ´A dónde nos llevaban, por qué nos estaban sacando de la casa`. -´Por qué preguntas tanto?`. ´Nos están aquí deteniendo y yo tengo que saber para qué nos detienen y a dónde es que nos van a llevar`”.

Señala que en ese momento, los trasladaron a un edificio que lo describe como “un sitio que parecía que era un centro de tortura. Y parece que ahí estaban pegando a algunos, [en] algún sótano así; entonces ahí me mandaron al baño”. La interrogaron sobre su actividad en Perú y si tenía vinculación con Sendero Luminoso, mas tarde, encapuchada, la trasladaron a la PIP, una casa que quedaba en el centro de la ciudad de Lima.

Sus hijos menores pasaron junto a ellos mientras estaban presos. Los interrogatorios eran constantes. Siempre la relacionaron con el secuestro de Nahím Isaías y con las demás actividades de AVC. “Ahí estuvimos casi quince días. De ahí ellos nos llevaban a la vuelta, porque a la vuelta del edificio era una cárcel. Esa cárcel también era de unas condiciones espantosas; tenían unos barrotes así de esos que se habrían y sonaba… horrible sonaba eso”.

En esa cárcel, cuenta Justina Casco, la tortura a los detenidos era permanente. “…todos los día llegaba gente, llegaba, llegaba gente y los ponían en fila; y ahí los ponían de espaldas. Al que le tocaba ese día que lo iban a torturar lo bajaban al sótano. También le tocó el turno a Edgar Antonio [Frías], lo llevaron y le dieron ahí abajo”131. Admite que a ella no la torturaron en ese lugar y que sus hijos fueron bien tratados por los policías peruanos. Después de 12 días de cárcel, la fuerza pública peruana dispuso el regreso de Justina Casco y Edgar Frías a Ecuador. El 18 de marzo de 1987, los detenidos fueron entregados a la Policía ecuatoriana en Aguas Verdes. Sobre quiénes lo recibieron, Justina Casco comenta:

“Gallegos era uno, porque era un gordo, al comienzo cuando ellos nos recibieron  se pusieron agresivísimos. A nosotros nos esposan desde cuando llegamos a Aguas Verdes, de ahí veníamos esposados y veníamos solamente esposados de Aguas Verdes hasta Huaquillas. Entonces allí, en el camino todos ya sabían que nos llevaban y entonces un alboroto de esa gente y nos pasaron hasta Huaquillas y ahí es que nos suben al helicóptero ahí. A mí no me amenazaron que me iban a tirar, pero a él [Edgar Frías] sí le dijeron que le iban a tirar del helicóptero”.

Todo este traslado se produjo con el aval del consulado de Ecuador en Lima, pues en un documento de Inteligencia Policial cita los documentos en relación a los antecedentes del caso Frías y Casco: “Los salvoconductos signados con los #. 11/87, y 12/87 extendidos por el Consulado General del Ecuador en Lima fechados Marzo 16/87”133.

Los detenidos llegaron a las dependencias de SIC-Guayas en la ciudad de Guayaquil. Allí fueron sometidos a torturas:

“Entonces ahí cuando ya nos traen acá, cuando ya me traen a mí porque otra vez me separan para acá y a Edgar se lo llevan a otro lado, era otro cuarto; se sentía calor parece que era un sótano o algo así [ella estaba vendada], era un sitio cerrado, entonces ahí ya pues ahí me cogieron, me torcieron los brazos, de ahí me preguntaban de todo. A mí me golpearon, me rompieron una muela, me pusieron corriente”.

También recuerda que en algún momento la quisieron obligar a beber algo, ella se rehusó. “Era un vaso con agua, con algo; porque yo la probé, yo sentía que tenía un sabor extraño, eso no era de agua, entones me dijeron que eso era agua. Yo le dije sí, es agua pero no quiero porque no tengo sed, se pusieron bravísimos y ahí me dieron por no tomarme el agua, no me quería tomar el agua pero tenía desconfianza”.

Las torturas no se detenían: “Después de las 48 horas ya dijeron, que esta noche ya te vamos a matar. También me pusieron una arma, no se qué arma era pero yo sentía que había un cañón, así un fierro y estaba fría. Me di cuenta que era una arma grande porque me golpearon y yo sentía el peso”. Le llevaron a una audiencia con un agente fiscal. Había 12 personas del Ejército, todas ellas encapuchadas. Firmó una declaración donde se le imputaban varios cargos, entre ellos: “…responsables directos del plagio y muerte del Sr. NAHIN ISAÍAS “Asociación Ilícita”, “Falsificación de Documentos”, “Delitos contra la seguridad del estado”.

En la Penitenciaría del Litoral, Justina Casco fue encerrada en el pabellón de mujeres, en la conocida “jaula de la venganza”, como lo tituló Simón Espinoza en un artículo publicado en Dia rio Hoy, que era el sitio específico para aquellas mujeres relacionadas con AVC y actos de subversión. De su cautiverio, recuerda, en particular, una conversación con uno de los policías que resguardaba la “jaula”:

“Llegó un momento que ellos se acercaban a conversar porque ya después en algún momento ellos se dieron cuenta que era un error lo que estaban haciendo y se sentaban a hablar. Entonces ahí uno de ellos dice: “En su nombre han matado más o menos unas veinte mujeres”. Lo que sabía que eran dos no más. Ahí en ese ratito me nombró como a cinco aparte de eso él tenía otros nombres. El uno era Consuelo Benavides y el otro era la hija de la señora Janet Almeida”.

Hilda Astudillo, Patricio Baquerizo, Gardenia Baquerizo, Fernando Carmona, Juan Cuvi, Henry Guevara, Justina Casco y Edgar Frías fueron acusados de la ejecución y planificación del secuestro y muerte de Nahím Isaías, de asociación ilícita, de falsificación de documentos, de portar armas y de atentar contra la seguridad del Estado. Todos fueron ubicados en la Penitenciaría del Litoral, en la ciudad de Guayaquil, donde cumplieron sus años de reclusión.

…FIN

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s